14 de diciembre de 2011

Shortcuts

Medio kilo de helado de chocolate. El chocolate tiene efectos colaterales, endorfínicos. Ultra positivos. Reacción típica, reacción cinematográfica. Soquetes blancos, un sillón y tele, pelo sucio de dos días, una remera usada tres talles más grande, pantalón de pijama, medio kilo de helado de chocolate - en lo posible con nueces, alguna mezcla de dulce de leche pastoso pesado empalagoso. Patético. No me gusta el chocolate. Odio cualquier tipo de media que me apriete los dedos de los pies. No uso pijama. Desaparecí todas las remeras grandes por no caer en la tentación de usarlas - eso me obliga a lavar ropa al menos una vez a la semana a fin de evitar salir desnuda. Grotesco chocolate. Empalaga al punto de pensarlo y que el eco del sabor del recuerdo en la lengua me dé asco. Me dan asco los probadores. Día de compras. Compra de objetos innecesarios de cualquier índole que van a llegar en su bolsa, serán mirados una o dos veces esa noche, serán probados dos o tres veces más frente  a un espejo o serán volteados de lugar por no encontrarles ubicación de tan inútiles y luego pasarán una estancia indefinida en algún rincón de la casa o del placard. Inviable. Billetera vacía. Plásticos en rojo. ¿Podrá comprarse un par de sandalias coral - ¿qué clase de color es coral? ¿quién pone nombre a los colores?¿coral fue durazno hace tres temporadas? ¿coral  fue salmón o me confundo? - en 48 cuotas de seis pesos? Deberían existir zapaterías con planes de pago así de flexibles para estas emergencias. Es imperioso que me haga masticar el pelo, si fuera posible con una tijera de podar para imprimirle más dramatismo a la situación. Entrada urgente a la primera peluquería . No puede llevar más de una hora. Entro, saludo, me siento, hojeo una revista de hace seis o siete meses, espero, miro el reloj. Ella dice ¿Qué hacemos? Y me toca las puntas del pelo. Mira por el espejo. Digo Cortalo todo. Las tijeras suenan como tijeras- ¿cómo qué otra cosa podrían sonar? Veo montañas de pelo que van poblando el piso, justo al lado de una escoba y una pala para la basura. Basura. Todo lo que entra se debita, todo lo que sale se acredita. Miro al espejo y quiero convencerme de lo necesario del cambio. Pago. Salgo a la calle y siento menos peso. No pienso boludeces, pienso exactamente lo mismo que antes de entrar. Basura. Lo que está en mi cabeza no se va, apenas lo cambio por la preocupación urgente de saber cuándo cuándo cuándo mierdas me va a volver a crecer el pelo. Meses sin cortarlo.  Paso de largo frente a la puerta de la primera peluquería y de la segunda y de la tercera. Resisto la tentación de caer en la tentación ridícula de quedarme pelada  por razones egoístas - peor que egoístas, ajenas y egoístas. Síntoma de madurez. Mentira - inmadura y mentirosa. La fruta madura y se pudre.

El cuerpo sigue el movimiento cuando el movimiento se detuvo. Por inercia. El despliegue de todas las yo que tiene que detenerse, frenarse, reconcentrarse en una sola yo que se detiene. La que anticipa el salto aunque los pies estén fijos al piso, y después en el aire percibe la llegada y prepara los músculos para la meta, y después en la meta anticipada y temida permanece atrás todavía sin llegar.  Fuck! Ojalá me gustara el chocolate.

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