15 de febrero de 2013

Un back up más - y ya van cien - mejor ni pensar



Caminaba y escuché los acordes de una bandita de garage  - imprecisa, tal vez mediocre,  no pude evitar preguntarme qué esperaban esos pibes del futuro . Aún así algo que no sé como puede definirse me atravesó el cuerpo. Caminaba la noche a una especie de ritual, la ropa pegada al cuerpo de estertores de tormenta de verano. Pesado, húmedo y molesto.
Nunca me ha gustado la idea de ver señales. Siento, pienso, que el azar del universo es sólo eso. Pero a veces las señales me explotan en la cara.
Caminaba, decía, y a la mitad en el justo, exacto, punto medio entre la partida y el destino hubo una señal.
Ahora, masticado pensado y vomitado, creo que aquello era un desvío que no debí obviar, únicamente para no tener en la nuca la sensación de un voyeur  que me observa y me dice "yo te dije"
Pero no es que necesitara la señal, puedo confesarlo, es la compulsión.
Y caminé el resto cantando, tarareando, y lo peor, sabiendo conciente total y absolumente que estaba a punto de regalar, rematar y desperdiciar la poca paz mental que me había acompañado hasta anoche. Idiotez? Puede ser. En mí, prefiero llamarle fe ridícula en cosas de improbable existencia. 
Again, el ateísmo es siempre la respuesta más lógica.


Es tan simple, así (no podés elegir) Claro que no siempre, ves? resulta bien 




2 comentarios:

  1. Eso te sucede por cambiar el mormonismo por los libros raros, Luchang

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  2. Esta el la unica forma de posible de contacto. Reportese a mi mail.

    El de La Namba.

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